La planta potabilizadora Federico Guardia Conte de Chilibre —una de las más importantes del país— salió de operación el lunes 18 de agosto debido a una falla eléctrica. El corte afectó el suministro de agua potable para decenas de miles de personas, principalmente en la ciudad de Panamá y San Miguelito, y obligó al despliegue de camiones cisterna para abastecer hospitales y comunidades residenciales.
¿Qué ocurrió y cómo se atendió?
Según informó el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), una interrupción en el suministro eléctrico en el sector norte de la provincia dejó sin energía a la planta potabilizadora, afectando su operación durante más de una hora.
La falla fue atendida de forma conjunta entre ENSA (la distribuidora eléctrica responsable en la zona) y equipos técnicos del IDAAN.
Rutilio Villarreal, director del IDAAN, aseguró que el problema no está relacionado con los trabajos de mantenimiento realizados el fin de semana, donde se había instalado una nueva compuerta en la toma de agua cruda.
La planta retomó operaciones al 100 % durante la tarde del lunes, e inició la recuperación progresiva de la presión en las redes.
¿Por qué sucedió y ha ocurrido antes?
Aunque no se ha publicado aún un informe técnico completo, la falla se habría originado en el sistema de distribución eléctrica, fuera del perímetro de la planta. Este tipo de incidentes no son nuevos, y suelen poner en evidencia la vulnerabilidad del sistema de abastecimiento cuando no se cuenta con respaldo energético inmediato o mecanismos de redundancia operativa.
Lo ocurrido es particularmente preocupante porque sucedió apenas un día después de una interrupción programada por trabajos de mantenimiento. Si bien no están relacionados directamente, la coincidencia ha generado inquietud entre usuarios y técnicos.
¿Qué se puede hacer para evitarlo?
Expertos y técnicos coinciden en que es necesario reforzar la infraestructura crítica del país, especialmente en sectores como agua potable y energía. Entre las acciones que se pueden considerar están:
- Implementar sistemas de respaldo energético como generadores automáticos que entren en funcionamiento ante cortes inesperados.
- Establecer protocolos de mantenimiento más integrados y coordinados entre IDAAN y las distribuidoras eléctricas.
- Diseñar y ejecutar planes de contingencia efectivos para garantizar el abastecimiento en caso de interrupciones, especialmente para hospitales y comunidades vulnerables.
Lo que viene
Este incidente reabre el debate sobre la fiabilidad del sistema eléctrico en Panamá, especialmente cuando afecta infraestructuras críticas como las plantas potabilizadoras.
Desde Canal Energético, profundizaremos próximamente en:
- Qué tan preparado está el sistema eléctrico nacional para responder ante contingencias.
- Quién asume la responsabilidad en eventos como este.
- Y cómo se vinculan estas fallas con las propias pérdidas de transmisión y distribución que afectan el desempeño general del sistema.